domingo, 9 de diciembre de 2007

Mercedes Españoleto: “Pionera de la enseñanza del flamenco en Venezuela”

“Ta Riá, Ta Riá, Ta Riá, Riá, Riá ocho veces y luego descansas”, así me indica la maestra Mercedes Españoleto el ritmo a ejecutar con los palillos, o castañuelas como también se le conocen, durante las clases a las que asisto en su apartamento.

Durante ese descanso, nos tomamos un rico café acompañado de una entretenida conversación y fue cuando me enteré sobre la historia de la llegada de los Españoletos a Venezuela, familia que ya tiene cuatro generaciones de flamencos en nuestro país. Desde 1999 he estudiado con todos los hermanos, de mayor a menor ellos son: Antonio “Amachi”, Mercedes, Ángel, Marieli y Julia, y ésta última maestra tiene su academia en La Candelaria.

“Españoleto es el seudónimo o nombre artístico de la familia creado por mi hermano Antonio Españoleto”, aclara Mercedes.

Mercedes Españoleto es una bailaora y maestra de flamenco, especialista en clásico español, que hoy cuenta con 75 años de edad. Fue la primera de la familia en llegar a Venezuela en el año 1955, vino proveniente de Bruselas contratada para bailar en un local en Caracas, luego de realizar una gira por toda Europa.

Una pionera

“La primera academia de baile flamenco que se abrió en Venezuela la creé yo”, afirma Mercedes Españoleto. “Cuando llegué no había ninguna academia, ni de flamenco, ni de clásico español”, asegura.

A dos años de su arribo a Caracas, en 1957, abre su primer estudio: “La Academia Españoleto”, ubicado de Ibarras a Maturín en la avenida Urdaneta. Desde entonces ella inició, hasta hoy, un largo recorrido por el mundo de la enseñanza en varios colegios de Caracas y continuó su desarrollo artístico como bailaora: “Bailé en todas partes: teatros, restaurantes, night clubs, fiestas privadas”, nos contó.

En julio de 1958 “me traje a toda mi familia de España. Le dejé la dirección de la academia a mi hermano Ángel, yo monté otra en Chacao y luego mi mamá (la desaparecida señora Julia) montó otra en El Silencio”, en la avenida Baralt.

Con mucho orgullo, y con toda la razón, Merdeces afirma: “Nosotros somos una familia de artistas: bailaores, guitarristas y cantantes”. Y es que los Españoletos están por todo el mundo, en América Latina, Europa y Japón llevando su arte. “Hay una formidable bailaora de flamenco y ballet clásico que es Silvana, mi nieta; quien es hija de la también bailaora y profesora, mi hija Lili; y también está otra gran bailaora internacional, que vive en Madrid: María de los Angeles Españadero ´La Mary´, hija de mi hermana Julia”, y con quien también tomé un taller de flamenco en el 2002.

Los protocolos

De forma paralela al flamenco, Mercedes Españoleto ha desarrollado otras actividades a lo largo de su vida. Es una apasionada de la lectura, la música, el cine, el arte y el conocimiento en general, y esto último lo indica la increíble colección de búhos que tiene en su hogar. Es licenciada en Educación egresada de la Universidad Nacional Abierta, licenciada en Filosofía graduada en la Universidad Católica Andrés Bello, también es especialista en folclore venezolano y técnica en recursos humanos.

Desde hace 35 años, Mercedes se ha dedicado a la organización de eventos para fiestas de quince años y bodas. “Veían mi trabajo, y sin darme cuenta, me comenzaron a llamar para montar las coreografías, las cuadrillas y los vals. Los protocolos son muy bonitos, tienen músicas muy elegantes y un vestuario colorido”.

“Montar los protocolos es un trabajo muy fuerte porque es con adolescentes, pero es estimulante y agradable. Y los testimonios vivenciales son frases de buenaventura y deseos de felicidad para los homenajeados y la familia”, finaliza la maestra Mercedes.

Puedes ver el original en: http://elianaquintero.blogspot.com/

1 comentario:

magi650 dijo...

Exelente articulo muchas gracias por publicarlo la verdad que son exelente profesionales yo tambien he tenido el privilegio de estudiar flamenco con la famila españoleto especificamente con la profesora lili y algunas coreografias con la prof. mercedes y la prof silvana y la verdad les tengo que agradecer por la paciencia y las enseñanzas que me han dado...